Prisión, agravantes y consecuencias legales de agredir o enfrentarse violentamente a un agente de la autoridad.
Golpear a un policía mientras está ejerciendo sus funciones o agredirlo fuera de servicio por el hecho de ser policía no es una simple pelea. Normalmente, puede constituir un delito de atentado contra un agente de la autoridad.
Además, no siempre es necesario llegar a causarle una lesión. Intentar agredirlo, intimidarlo gravemente o enfrentarse a él mediante una resistencia activa y grave también puede ser delito.
¿Qué protege este delito?
Aunque la víctima sea un policía concreto, la ley no protege únicamente su integridad física.
También protege el principio de autoridad, el orden público y el correcto funcionamiento de los servicios públicos. En otras palabras, se busca que los policías puedan desempeñar sus funciones sin sufrir agresiones, amenazas graves o ataques.
Este delito no protege solamente al policía, sino también el principio de autoridad y el correcto funcionamiento de los servicios públicos.
¿Cuándo existe un delito de atentado?
El artículo 550 del Código Penal considera autores de un delito de atentado a quienes:
- Agredan a un policía.
Ejemplo: darle un puñetazo durante una intervención. - Intenten acometerlo.
Ejemplo: lanzarse contra el policía para golpearlo, aunque el agente consiga esquivar el golpe. - Lo intimiden gravemente.
Ejemplo: amenazarlo seriamente. - Opongan una resistencia activa y grave mediante violencia o intimidación.
Ejemplo: forcejear violentamente con los agentes para evitar una detención.
Para que se aplique este delito, el policía debe encontrarse ejerciendo sus funciones o la agresión debe producirse como consecuencia de ellas.
- Mientras ejerce sus funciones: una persona golpea a un policía cuando este intenta detenerla.
- Como consecuencia de sus funciones: una persona reconoce fuera de servicio al policía que la detuvo días antes y lo golpea por venganza.
Además, la persona tiene que saber que se está enfrentando a un policía. Normalmente resulta evidente si el agente está uniformado o se ha identificado correctamente.
¿Qué pena puede imponerse?
Prisión de seis meses a tres años.
Además, si el policía resulta herido, también pueden existir consecuencias por las lesiones causadas. Dependiendo de su gravedad y del tratamiento médico necesario, la pena podría aumentar. El responsable también puede tener que indemnizar al agente por los daños físicos, materiales y morales ocasionados.
La pena concreta dependerá de cómo sucedieron los hechos, la violencia utilizada, las lesiones producidas y las demás circunstancias del caso.
DE 6 MESES A 3 AÑOS DE PRISIÓN
Pena prevista para el tipo básico cuando el atentado se comete contra un agente de la autoridad.
¿Cuándo se agrava la pena?
El artículo 551 establece una pena superior cuando el atentado presenta una peligrosidad especial. Por ejemplo:
- Se utilizan armas u otros objetos peligrosos.
- Se lanzan objetos contundentes o líquidos inflamables.
- Se provoca un incendio o se emplean explosivos.
- Se utiliza un vehículo para acometer al agente.
- El acto de violencia puede poner en peligro la vida del policía o causarle lesiones graves.
- Los hechos ocurren durante un motín, plante o incidente colectivo dentro de una prisión.
Ejemplo: intentar atropellar a un policía para evitar un control sería mucho más grave que darle un empujón.
La exhibición de un arma u objeto peligroso también puede ser relevante si se utiliza para intimidar gravemente, aunque deberá estudiarse el caso concreto.
¿CUÁNDO TIENE UN POLICÍA LA CONSIDERACIÓN DE AUTORIDAD?
Como norma general, los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad tienen el carácter de agentes de la autoridad cuando ejercen sus funciones. Sin embargo, cuando se comete contra ellos un delito de atentado utilizando armas de fuego, explosivos u otros medios de agresión de peligrosidad similar que puedan poner en grave peligro su integridad física, tienen, a efectos de su protección penal, la consideración de autoridad.
Esto supone una protección penal reforzada y la aplicación de penas más graves que las previstas, con carácter general, por atentar contra un agente de la autoridad.
¿Qué es la resistencia grave?
No toda negativa a obedecer es un atentado.
Para hablar de resistencia grave debe existir una conducta activa de enfrentamiento, acompañada de violencia o intimidación grave.
Ejemplo: una persona se revuelve violentamente, golpea y forcejea con varios agentes para impedir su detención. Según la intensidad del enfrentamiento, podría constituir atentado.
Cuando la resistencia a la detención sea grave, pero no alcance el nivel exigido por el artículo 550 para considerarse delito de atentado contra un agente de la autoridad, podrá aplicarse el artículo 556, que castiga la resistencia o desobediencia grave con prisión de tres meses a un año o multa de seis a dieciocho meses.
| Conducta | Posible consecuencia |
|---|---|
| Agresión, acometimiento, intimidación grave o resistencia activa grave | Delito de atentado. Artículo 550 |
| Resistencia o desobediencia grave de menor intensidad | Artículo 556 |
También se protege a quien ayuda al policía
Las penas del atentado también pueden aplicarse a quien agreda, emplee violencia o intimide a una persona que acuda en ayuda de un policía.
Ejemplo: un ciudadano intenta ayudar a un agente que está siendo atacado y el agresor también se lanza contra él. Esa persona que presta auxilio recibe una protección penal especial.
La protección penal también puede alcanzar a las personas que acuden en auxilio del agente
En resumen
Pegar, intentar agredir, intimidar gravemente u oponer una resistencia activa y grave a un policía puede tener importantes consecuencias legales para el responsable:
- Puede ser detenido y puesto a disposición judicial.
- Puede enfrentarse a una pena de entre seis meses y tres años de prisión en el tipo básico.
- Se le puede imponer una pena superior cuando utilice armas, objetos peligrosos, explosivos o un vehículo, o cuando la violencia pueda causar lesiones graves.
- Si el policía resulta herido, puede responder también por otro posible delito de lesiones.
- Puede tener que pagar una indemnización por los daños físicos, materiales y morales ocasionados.
- Si finalmente es condenado, la condena puede generar antecedentes penales.
Ni siquiera es imprescindible llegar a golpear al agente. Un intento claro de agresión, una intimidación grave o una resistencia activa especialmente violenta también pueden tener consecuencias penales.
La pena concreta dependerá de la gravedad de la conducta, los medios empleados, las lesiones causadas y las demás circunstancias del caso. La calificación definitiva corresponde a los jueces y tribunales.
RESPETO POR LOS POLICÍAS
Detrás del uniforme hay una persona que está realizando su trabajo. Su función puede gustarte más o menos, pero está ahí para proteger, ayudar y contribuir a construir una sociedad más segura.
Como sucede con cualquier otra profesión, su trabajo merece respeto.
